| DESARROLLO DEL PROGRAMA |
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En el marco de los objetivos trazados el programa se fue desarrollando con la extensión a más comunidades, la organización de nuevos comités forestales, la ampliación de los viveros y el incremento de la distribución de plantas. A partir de la segunda campaña (1985-86) la distribución y plantación superó los 100,000 árboles por año y desde 1989-90 se llegó a cerca de 400.000 árboles anuales, después de haber instalado un vivero adicional en la localidad de Pojo, a Posteriormente, en 1994, se instaló un vivero en Bolívar, en el extremo sudoeste del departamento, y CORDECO transfirió a
Hasta la campaña de plantación 2005-2006 el programa ha plantado, en cifras redondeadas, 11,1 millones de árboles en 636 comunidades, de los cuales 6,3 millones de coníferas, 4,2 millones de eucaliptos y 600 mil de otras especies, tales como molles, quehuiñas, kiswaras, álamos, alisos, olmos, etc. El programa forestal se extiende actualmente a 10 provincias del departamento de Cochabamba. El 55% de los árboles han sido plantados en el este del departamento de Cochabamba, en 215 comunidades, situadas principalmente en la zona de influencia de la carretera antigua de Cochabamba a Santa Cruz, entre los km 80 y 200. Esto significa un promedio de plantación de unos 28.000 árboles por comunidad. Mientras que el resto de las plantaciones, con un total de 5 millones, se ha realizado en el oeste del departamento, con algunas pequeñas plantaciones al sur, en 421 comunidades con un promedio de 12.000 árboles por comunidad y una mayor dispersión geográfica. Algunas comunidades sobresalen por la extensión de sus plantaciones. Son siete las comunidades que han alcanzado las
Otro elemento importante es la constancia en la implantación de bosques. Es así que 76 comunidades han realizado plantaciones por ocho o más años, lo cual muestra un compromiso sostenido por la forestación y un deseo de considerarla como un rubro importante dentro de las actividades de la comunidad. En cuanto a la forma de plantación, la mayor parte de las plantaciones ha sido realizada en bloques, aunque se han aplicado también diversas modalidades de plantaciones de carácter agrosilvopastoril, en las cuales se utiliza principalmente especies nativas. Las plantaciones en bloque han sido hechas con densidades variables, desde 1.600 hasta 1.100 por hectárea, según la topografía, en general irregular, el nivel de precipitaciones pluviales y el año de plantación. En promedio la densidad de plantación ha sido del orden de 1.300 árboles por hectárea, con tendencia a reducir la densidad en los últimos años. Con una tasa promedio de prendimiento de 75% se puede tomar un promedio de 1.000 árboles en crecimiento por hectárea.
Las otras formas de plantación comprenden plantaciones al borde de los caminos y de los arroyos y acequias, las plantaciones en linderos y en forma de cortinas rompeviento, de cercos vivos y en bosquetes en áreas topográficamente poco aptas para el cultivo, entre parcelas de cultivo. Se ha realizado también la plantación de árboles o arbustos en sistemas agroforestales, como huertos familiares alrededor de las casas, que han despertado un gran interés en las familias campesinas en su conjunto y especialmente de las mujeres. En estas plantaciones se utilizan especies nativas de altura, como el aliso (Alnus acuminata), la kishwara (Buddleja coriacea) y la k'ewiña (Polylepis incana) así como guindos, pinos, cipreses, álamos, retamas, etc.
Las plantaciones de bosques han sido objeto de contratos en virtud de los cuales los comunarios, de un modo colectivo o individual, son propietarios de los árboles y se comprometen a retribuir los aportes y servicios de Para medir la importancia de las plantaciones realizadas por La producción de plantas en viveros y la plantación de árboles en las comunidades han sido complementadas por un seguimiento de las plantaciones mediante visitas periódicas y la realización de labores de manejo de bosques, consistentes en podas a partir del sexto año y luego en la marcación y el corte de árboles, a partir del año 16, dependiendo del desarrollo de las plantaciones. Todo ello con la activa participación de los comités forestales.
Para asegurar la explotación racional de los bosques y como elemento indispensable para completar el ciclo de producción forestal y garantizar la sostenibilidad del programa, al final del año 1999
Esta experiencia ha permitido conocer mejor las diversas etapas de la explotación de madera: la selección de los árboles, el derribo, el transporte y el aserrado. Ha llevado también a descubrir los mercados para la madera de pino y entender la importancia de ofrecer madera secada al mercado. Al respecto, hay que tomar en cuenta que no ha habido anteriormente una oferta sostenida de madera de pino en Bolivia. Al crear esta oferta el aserradero ha recibido progresivamente pedidos estables y crecientes, que no podía satisfacer sin incrementar la producción y mejorar la calidad del aserrado y del secado. Además, esta primera experiencia tenía sus limitaciones en cuanto a la capacidad reducida del aserradero en relación a la cantidad de árboles por explotar y a la calidad del aserrado.
Con la experiencia adquirida en la fase piloto de aprendizaje y con el propósito de responder a la demanda de madera de pino se ha realizado la ampliación del aserradero y la adquisición de un equipo complementario que está más en relación con el volumen de madera disponible en las plantaciones. Se ha complementado el equipo de aserrado con la instalación de tres hornos de secado. La ubicación del aserradero y los hornos en la localidad de Zapata Rancho ha respondido a varias razones. En primer lugar parecía lógico situar este complejo en la proximidad de los bosques para ahorrar costos de transporte de la materia prima, que contiene un alto grado de humedad y deja una cantidad importante de desechos en el procesamiento. Por otra parte, la instalación de equipos de esta naturaleza en un área rural tropieza con la ausencia de los servicios necesarios de carácter técnico y administrativo y la carencia de personal especializado, lo cual acarrea una elevación de los costos de funcionamiento y una complicación en la supervisión, siendo más fácil instalar los equipos de procesamiento en las cercanías de la ciudad de Cochabamba. A pesar de ello se optó por la instalación en el área rural con el objeto de poder contar con una mayor identificación con la población involucrada en el programa forestal y de hacer más palpable para ella el aprovechamiento de los bosques y el cierre del ciclo productivo de los bosques y de En cuanto a los eucaliptos su utilización corresponde principalmente a postes de distintos tamaños y usos, especialmente para la instalación de redes de electrificación rural. Su aprovechamiento y comercialización están en gran parte supeditados a la existencia de proyectos de electrificación rural. Hasta ahora la demanda ha sido limitada en relación con la existencia de los bosques. Se plantea la necesidad de realizar estudios de mercado y de nuevos productos para dar una salida a la explotación de los bosques. Para la realización del conjunto de las actividades inscritas en el desarrollo del programa se ha contado con el apoyo técnico y financiero de la Cooperación suiza, mediante COTESU e Inter-cooperación, desde 1985 hasta 1999. De |












