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El programa se realiza en la región montañosa del sur del departamento de Cochabamba, situada en la Cordillera oriental de los Andes. La región presenta un relieve accidentado, conformado por montañas, quebradas y valles surcados por arroyos intermitentes. La mayor parte de la región está situada entre 3.000 y 4.000 metros de altitud. El área del programa se extiende a los municipios de Pojo, Totora, Pocona, Tiraque, Arani, Vacas, Alalay, Cuchumuela, Sacabamba y Anzaldo en el este del departamento, y Sipe Sipe, Morochata, Tapacarí, Arque, Tacopaya y Bolívar en el oeste.
Dada la topografía accidentada, sólo alrededor del 20% de las tierras son cultivables. El resto es utilizado como pastizales extensivos, individuales o colectivos, y es apto para la forestación.
Los suelos son en general poco profundos, con afloramientos rocosos, aunque en algunos valles se encuentra una capa arable considerable. Las texturas dominantes son las francas. El clima varía de frío a templado, según la altitud. Las temperaturas extremas se presentan en junio, las más bajas, y en noviembre las más altas. Las lluvias están concentradas casi exclusivamente de octubre a marzo, es decir durante los meses de verano. Los vientos se presentan con mayor intensidad entre agosto y diciembre, período que coincide con el final de la estación seca y la fase de preparación de las tierras para los cultivos anuales, es decir la época en que hay más partículas sueltas, que son luego arrastradas por las lluvias subsecuentes. Por el doble efecto de la erosión eólica e hídrica, la degradación de los suelos es notoria en el conjunto de la región.
La población de la región es bastante homogénea y está constituida fundamentalmente de pequeños agricultores propietarios, de idioma "quechua", con excepción de algunas comunidades "aymaras" en el extremo oeste de la región. Las comunidades involucradas en el programa tienen una población de alrededor de 30.000 familias, o sea aproximadamente 130.000 habitantes, que constituyen el 20% de la población rural del departamento de Cochabamba.
La principal actividad de la región es la agricultura. Desde la Reforma agraria (1953) la población rural de la región está compuesta casi exclusivamente de pequeños agricultores propietarios, sea dentro de comunidades tradicionales o a raíz de la distribución de las grandes propiedades en el proceso de la reforma.
Cada familia posee un promedio de 3 a 7 ha, según las zonas, de las cuales 2 a 3 son cultivables. La superficie efectivamente cultivada varía de 1 a 2 ha, dentro de sistemas de rotación de cultivos y de tierras en descanso.
Los principales cultivos son la papa y otros tubérculos andinos (oca y papalisa), trigo, cebada, arvejas, habas y, en las zonas más bajas, maíz. La ganadería tiene una importancia variable según las zonas. Su papel es considerable en las zonas más montañosas, en las cuales cada familia posee más de 20 ovejas. En algunas zonas, muchos campesinos poseen también una yunta de bueyes para los trabajos agrícolas y, a veces, otros animales, principalmente cerdos, burros y, en las zonas más altas, llamas.
El ingreso medio por habitante es del orden de US$ 150, con variaciones según las zonas y su participación en distintos programas de mejora de la producción agrícola que han trabajado en la región. Las condiciones de alimentación, salud y vivienda son deficientes y la tasa de analfabetismo entre la población de 15 y más años es del orden de 30 a 60%, según las zonas, en todos los casos con una diferencia de alrededor de 30% entre hombres y mujeres. Se observa en la mayor parte de las zonas una ausencia generalizada de servicios públicos básicos.
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